¿Quieres dedicarte a la fotografía? No estudies fotografía

La fotografía, ¿se estudia o se practica? ¿se debe estudiar, sentir, o las dos cosas?. Cuando nos preguntamos si es mejor estudiar formalmente la fotografía o comenzar a trabajar y aprender mediante prueba y error, caemos en un gran debate que divide a la comunidad fotográfica. Hoy, Clay Cook nos enseña por qué deberíamos dejar los estudios para comenzar nuestra carrera en la fotografía hoy mismo.

La fotografía es una profesión un tanto complicada de entender por el público general, ya que como cualquier actividad en la que se requiere ingenio y creatividad, en ocasiones vale más intentar ganarte la vida desde el primer momento con tu trabajo que intentar aprender académicamente a realizrlo. Clay Cook nos trae a través de Fstoppers un interesante artículo en el que abre un debate: ¿merece la pena estudiar fotografía para convertirse en un profesional?. La respuesta para Ckay es un rotundo no.

Estudios, universidad, titulación, máster. En España, nadie nos gana a ‘titulitis’, si no tienes un título que te acredite que durante cuatro años has estado estudiando una profesión concreta, nada te avala, ni siquiera tu trabajo. Aunque sepas realizar las mejores fotografías, prácticamente todos los fotógrafos de España tienen un módulo, estudiaron Bellas Artes o acudieron a una escuela privada para lograr un papel que los acredite como tal. Yo mismo he estudiado Comunicación Audiovisual no porque me quisiera dedicar a la fotografía, sino porque encuentro que es una titulación que además de hacer fotografías, te enseña a comunicarte en todos los ámbitos de tu vida.

Foto: Louish Pixel

En relación a las bellas artes, y eso incluye a la fotografía, siempre se ha defendido un aprendizaje práctico, y esto es cierto en la medida en que nuestro aprendizaje se convierte en una sucesión de experiencias con una base de prueba y error. Sin duda es un método infalible porque siempre sabrás lo que funciona y lo que no, porque lo has probado y has sabido ver qué métodos te benefician y cuáles no. Sin embargo, la educación académica en la fotografía también me resulta imprescindible porque el conocimiento en historia, funcionamiento físico de las cámaras o una guía a través de los distintos referentes en la historia de la fotografía tiene mucho valor.

Clay reflexiona sobre lo que significa la formación académica comparando su carrera con un amigo suyo que estudiaba animación. Mientras que su amigo ha estado estudiando durante casi 10 años, y ni siquiera estaba cerca de conseguir el trabajo de sus sueños, mientras que Cook tiene ya una carrera formada y ha realizado publicaciones en diversas revistas y tiene una carrera en el mundo de la fotografía. La cuestión es que en Estados Unidos, el sistema educativo obliga a los estudiantes universitarios a pagar una costosísima matrícula, que hace que los graduados no trabajen en lo que han estudiado, se hayan gastado una fortuna y al terminar, ni siquiera son capaces de ganarse la vida, mientras tienen que aceptar trabajos mediocres para terminar de pagar los préstamos, lo que resulta en que los recién titulados tienen un papel que les acredita 4 años de estudios pero no disponen de trabajo ni dinero.

Foto: Chris Ford

Cook, como todo buen norteamericano, también pensaba ir a la universidad y sus padres habían estado ahorrando miles de dólares para costearle los estudios. Pero no estaba preparado para afrontar otros tantos años de estudios, y únicamente le interesaba la música. Tras un cuatrimestre saltándose las clases y viviendo en su habitación, decidió contarle a sus padres la verdad. Afortunadamente para él, sus padres apoyaron sus aspiraciones, y fue entonces cuando Cook comprendió que estaba empezando su carrera como fotógrafo, centrándose en cuatro puntos que le han llevado a donde está…

Invierte ese dinero en tí

Si eres capaz de pagarte un título universitario es porque tus padres han creído necesario guardarte ese dinero para tu futuro, y tu futuro puede ser estudiar una ingeniería o querer dedicarte a la fotografía. Clay nos propone una cantidad de $40.000, que es el dinero del que dispondría en sus inicios. Esos $40.000, la base de tu futuro, deberían emplearse, entre otras cosas, para proporcionarte las herramientas necesarias que vas a emplear a lo largo de tus años de comienzo en la fotografía. Esta cantidad tan grande de dinero podría ir a parar a un par de cuerpos de alta calidad, una cristalería que ofrezca unos resultados fantásticos y un set de flashes que nos permita trabajar con la luz de forma adecuada.

Cook sabe que no todo son medios técnicos, por eso también nos recomienda que no hay que volverse loco y gastarse todo el dinero en equipo. El equipo puede mejorarse y cambiarse, pero deberíamos centrarnos en establecer nuestra marca, e invertir un dinero en diseñar y promocionar nuestro trabajo a través de la red, o físicamente. Nuestra marca y nuestro saber hacer también son productos que ofrecemos a nuestros clientes, por eso es muy importante invertir en diseño y marketing.

Foto: Khánh Hmoong

Haz contactos

La fotografía es un medio social, y como fotógrafos debemos relacionarnos con la gente. Las páginas de Facebook, las cuentas de Twitter o las de Instagram no son sólo plataformas a través de las que los grandes fotógrafos comparten sus trabajos. Son espacios valiosos para cualquier profesional ya que nos permite relacionarnos con nuestro público, con la gente que le gusta lo que hacemos y que opinan sobre lo que hacemos. Debemos hablar con ellos e interactuar, acabaremos aprendiendo mucho, haciendo muchos contactos y llegando a más gente.

Foto: Ferran Jorda

Acude a seminarios

Los workshops o masterclasses son un formato más o menos breve en el que un profesional de alto nivel es capaz de compartir sus experiencias y conocimientos en unas cuantas horas con un grupo de gente. En el caso de Cook, dice que los seminarios de fotografía, los congresos o en definitiva cualquier relación directa, física y personal con otros fotógrafos nos enseñará a crear contactos, a mantenernos en contacto con el mundo físico de la fotografía e incluso podremos conseguir encargos y estaremos en el radar de más gente porque más gente nos conocerá, a la vez que nosotros conocemos a más fotógrafos.

Aprender a través de todo lo que leemos y vemos en Internet no es una mala idea, pero el aprendizaje presencial es una parte muy importante, especialmente si son con fotógrafos consolidados.

Foto: Nathan Rupert

Viaja

Siempre se ha dicho que viajar refresca la vista, y no existe nada en el mundo para un fotógrafo que viajar, cuanto más lejos mejor. Como músico, Clay tuvo la oportunidad de recorrerse todo Estados Unidos y hacer muchos contactos que siguen proporcionándole beneficios en el mundo de la fotografía. No es cuestión de tirarlo todo por la borda y salir mañana a recorrer el país, pero viajar y conocer fotógrafos de otros lugares es muy sano, porque nos ayudará a expandir nuestros encargos, especialmente si estamos dispuestos a viajar para realizarlos.

Foto: Aikawa Ke

Aprende y enseña

La fotografía es agradecida con la enseñanza, siempre descubre cosas nuevas e interesantes que aplicar a nuestros trabajos y las capacidades son infinitas. Actualmente, Cook se encuentra ayudando a estudiantes a través de un programa de mentores que ayuda a que los estudiantes se incorporen al mundo laboral y vean cómo la fotografía profesional se relaciona con la realidad. La experiencia de saber cómo desenvolverse en el mundo real es algo que no se enseña en las escuelas, un aspecto que Cook considera elemental.

 

4 de septiembre de 2014, 19:30

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s